Sin nos perjudica, a pocos beneficia y no todo lo contrario.
Como si fuera la primera vez que nuestra moneda se deprecia frente al dólar empezamos a escuchar explicaciones de como esto puede o no afectarnos para bien o para mal. Como todo tema económico este se politiza y las explicaciones se sesgan desde los catastrofistas opositores hasta los positivistas en el gobierno. En días pasados el presidente Enrique Peña Nieto hizo un comentario sobre el tema muy sacado de libro de texto de economía y dijo algo más o menos así: Hay algunos que se benefician ya que nuestros productos son más baratos en Estados Unidos y podemos exportar más y también podemos recibir más turistas con dólares que recibirán más por su dinero. Agustín Carstens presidente del Banco del México dijo algo más interesante y es que todavía no hay motivos suficientes como para que la depreciación del peso afecte a la inflación, ya que los productores aún no ven afectados sus precios por el aumento de los costos de las materias primas que vengan del exterior. Aún más interesa...