¿Merece Marquito que le digan pendejo?
En el último partido con derrota de las Chivas del Guadalajara Marco Fabián jugador del rebaño denunció que el árbitro del partido, un tal Santander. Como si lo conociera, como si algo le supiera, le dijo groserías, para ser más específico: Pendejo. En otra nota dice que le dijo: No te hagas pendejo, no te pasó nada. Creo sin duda que si a una persona seria que no se mete con nadie, un insulto de esa naturaleza puede desencadenar una respuesta igual o más furibunda que puede ir hasta los golpes. En el caso del futbol, no se si Marco Fabián jugaba en Japón, en el Tíbet o en la liga del Vaticano. Porque desde la primaria, el torneo de los barrios, hasta profesional que te digan un insulto de esos es casi imperceptible. Casi todos son insultos peores y con más imaginación. El problema radica en la frustración que vive el equipo. No se gana y no hay como desquitarse. Es denunciar los insultos o ir a ahogar las penas en alcohol. O tal vez ambas cosas. ¿Pero se merece Marco Fabián qu...