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Mostrando entradas de enero, 2016

Querido hijo, solo te cargué un momento.

Querido hijo, solo te cargué un momento.  Con tanto miedo y Tanto dolor que no pude verte bien. Debo confesarte que si tu tío Dany no hubiera estado ahí apoyandome y aconsejamdome no te hubiera visto. Dany me hizo reflexionar que si no me hubiera despedido de ti nunca me lo hubiera perdonado. Nunca me ha gustado ver a los muertos en los velorios. Desde que tu bisabuelo Anselmo murió cuando yo era niño odio a la gente que los ve con morbo. Cuando vi a las enfermeras acercándome tu cuerpecito envuelto en tu mortaja azul sentí que todo se me derrumbaba y confieso,  no pude contener el llanto. Te descubrieron y yo estaba aterrorizado.  Tenía miedo de verte deforme o lastimado.  Fue un alivio y un gran dolor ver tu cuerpito bien formado. Ibas a ser un niño muy lindo. Lloramos Dany y yo. Así no era como quería cargarte. Pero gracias a Dios tuve la oportunidad de hacerlo. Tu mamá está bien. Todavía ...

Mis zapatos que ya me voy.

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¿Dónde están mis zapatos? Quiero mis zapatos. Dijo delirante mi tío un día antes de morir. Débil y cansado por el cáncer decía de forma aparentemente incoherente a mi madre. Ella me contó que también mi abuelo poco antes de morir, estando internado en un hospital, pedía sus zapatos. Al preguntarle por qué quería sus zapatos respondió: "Quiero mis zapatos porque ya me voy". Dicen que quienes van a morir ven luz al final de un túnel. Que algunos ven ángeles que vienen por ellos. Pero creo que en mi familia es importante emprender ese viaje con zapatos. Tal vez el túnel tiene camino empedrado. Tal vez los ángeles no te cargan y te vas caminando. Quizá el camino al más allá es largo y cansado. Pero me parece muy sospechoso que ambos pidieran lo mismo en un momento como ese. La muerte está llena de misterios. Gran parte del temor que le tenemos radica en lo desconocido. Nadie ha vuelto para decirnos que sigue, si es que sigue algo. Cada quien emprende ese viaje solo y a lo...

Una vida poco familiar

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"Afuera está un señor quesque dice que es nuestro tío". - le informaron sorprendidos mis entonces pequeños primos a mi tía. Al asomarse se dio cuenta que era su hermano, mi tío Jorge Arturo. Para mis primos era la primera vez que lo veían, o al menos no recordaban haberlo visto antes. Desapegado de sus hermanas y soltero eterno falleció ayer mi tío. Quien es más recordado paradójicamente por los pocos recuerdos que tenemos de él. Cuando menos recuerdos buenos antes de su padecimiento de cáncer. Nunca supe si consideraba que su vida solitaria y desapegada de la familia lo hacía feliz, pero para mi fue un ejemplo del tipo de vida que no quería llevar a su edad. Una vida que no se vive en familia. Sin pareja y supongo, en soledad. No fue una mala persona. La decisión de mis difuntas abuela y bisabuela, de que viviera desde niño en casa de esta última en vez de en el hogar materno fue con la intención de que tuviera más oportunidades de tener una mejor vida. Fue el hijo m...